Lago de Como
Un ritual que entrelaza dos pasiones: él, un viajero incansable y ella, una amante de las flores, que le regala un pequeño ramo cada día. Este encuentro dió origen al Viaje de las Flores: una ceremonia que une rutas y flores, recuerdos y aromas.
El símbolo del viaje, un mapa del mundo: marca los lugares ya vividos y los que soñarán juntos.
Los novios pronuncian sus promesas y en cada lugar evocado, depositan una flor en la caja de viaje que representa el recuerdo de lo que compartían y la intención de continuar explorando el mundo de la mano.
En la caja insertamos la primera postal del lugar de la boda, el lago de Como, junto con una flor: es el “primer viaje” de su boda. La сaja viajará con ellos a California, donde continuarán recolectando postales y flores en cada nueva etapa, convirtiendo el ritual en un diario viviente que se guardará para siempre.