Una ceremonia íntima y profundamente personal para una pareja mexicana, celebrada en un palacio real. Él le da una botella de vino con la foto de los dos en la etiqueta cada aniversario: de esta tradición viene el Rito del Vino, la botella de Barolo se convierte en el símbolo de su vínculo: a medida que el vino madura y se vuelve cada vez más completo, también lo hace su amor.
Los novios abren una caja pintada a mano con el diseño del palacio real, sus iniciales, la fecha y el lugar de la ceremonia. Las cartas prometedoras: pusieron dos cartas escritas para la ocasión en la caja; las abrirán en su primer aniversario.
La ceremonia también celebra al bebé que llega; es un honor y una bendición para la nueva familia que está naciendo.
Cada año reabrirán la caja, leerán las cartas, brindarán e insertarán una nueva botella con su foto del año. En el próximo aniversario, esa foto será su primera imagen con su hijo: el signo de la nueva familia.