Una pareja holandesa-italiana, enamorada de los colores, eligió un ritual que habla de identidad y fusión. Todos aportan su color favorito (su esencia, alma, historia). Juntos, sobre lienzo, los reúnen para generar un tercer color: el signo visible de su unión.
Dos identidades, una visión: cada color conserva su fuerza, pero juntos crean algo nuevo. Cultura y pertenencia: Holanda e Italia, dos culturas que se fusionano.